Lunes: Un día a la vez

¡Un día la vez!

¿Hace cuántos días que estoy en cuarentena? ¡No sé! ¡He perdido la cuenta! Y la verdad, mi intensión jamás fue llevar el conteo.

Suena la alarma, la apago, me volteo al otro lado e intento no quedarme dormida, Cremino es muy inteligente en cuanto escucha ruido, comienza a pedir atención; decido levantarme y lo primero que hago es ir a verlo: él, muy acostado y esponjoso hace “miau” lo abrazo ¡Me gusta hacerlo! Le doy besitos, pero se enfada y es como ¡Humana déjame en paz! Y Okay, lo dejo en paz.

Decido arreglar la cama: doblar la sabana y el cobertor, pero antes: huelo mi almohada ¡Snif snif! Y la abrazo, como si esa almohada sintiera ese abrazo: cálido, con fuerza y con amor. ¡Es una almohada Cecilia! No importa, lo seguiré haciendo todas las mañanas.

Siempre es bueno iniciar el día ¡Tomando café! Así que, Mau pone agua a calentar en la estufa y yo saco mi taza de “polar” y su taza “verde” agrego 1 cucharada de café y 1 1/2 de azúcar; mientras el agua se calienta, desbloqueo mi celular y abro whatsapp para enviar mensaje a mi mamá: ¡Hola! Buenos días piciosa, ¿cómo amanecieron? Espero que muy bien, nosotros bien, gracias a Dios y así estamos platicando hasta que por fin, ¡el agua esta lista!
Vacío el agua en las tazas y muevo con una cuchara ¡Snif snif! Huele bien es café con canela, me siento en la silla y acompaño con unas galletas, mientras escucho el radio; mi estación favorita es “El Universal” música de los 80´s de pronto pasan: Los beatles, Queen, Scorpions y Michael Jackson etc.

Son las 9:00 am, momento de prender la computadora: Abrir outlook y whatsapp web para revisar pendientes del trabajo, dar seguimiento, hacer y/o responder llamadas y así pasa un poco el tiempo, de fondo se escuchan: Los perros que tiene el vecino de enfrente, la campanita de la basura, se compraaaaaan colchones o fierro viejo que venda, pasa la señora de los tamales que por cierto ¡Son deliciosos! o el muchacho que pasa en la moto vendiendo tortiiiillaaaaass.

Wrwrwr ¡Hace mi estomago! ¡Tiene hambre! Y yo también ja ja ja, así que es momento de un break para hacer de almorzar: ¿Qué será prudente? le preguntó a Mau ¿Quesadillas? Con queso obviamente je je je, ¿Huevo? ¿Con jamón? ¿A la mexicana? ¿Con salchichas? ¿Solo? Ja ja ja ¡Gran variedad! En fin, él prepara el almuerzo, hoy son: Quesadillas, ¡mis favoritas! ❤

Ok, ¡Suficiente!

Es momento de retomar las actividades, pero mi cabeza también esta pensando en otras cosas: la comida, cuando podré visitar a mi familia, mis amigos, quehaceres de la casa y así, pasa un instante entonces, me asomo por la ventana que da a la calle y que por ahora es lo que me da una vista para poder “distraerme”
Un par de personas caminan por la calle, los camiones que van y vienen, se ve un poco más de movimiento, no toda mi vista es tan “caótica” hay una parte donde puedo ver árboles, muchos árboles y que cuando hace frío todo ese escenario se llena de neblina o que cuando llueve se siente ese olor a tierra mojada, ¡Amo ese olor!

Decido regresar a lo que es mi espacio de oficina y retomar mis actividades, pasan un par de horas y es tiempo de pensar en ¿Qué haré de comer?
Hay días como hoy, que no me dan ganas de cocinar y otras ocasiones es como un momento que me relaja, esta chistoso ¡Lo sé! pero hay días así y otros donde no hago equipo con la cocina por nada del mundo y bueno, aunque no tenga ganas de cocinar ¡Lo hago! ja ja ja ja de otra manera, podría morir de hambre (estoy de dramática) y también sé que tengo la opción de pedir a domicilio pero oigan, hay ciertos lujos que por el momento no puedo darme y este, es uno de ellos.

En fin, necesito ir al super por unas cosas que hacen falta para la casa, afortunadamente no me queda lejos y puedo ir caminando aproximadamente son 10 minutos, llevó una hojita donde anoto lo que voy a comprar y he de confesar, que a veces solo a veces traigo algo que no está dentro de esa hojita: “por si acaso” ja ja ja
He visto una batidora que me ha encantado: en esta cuarentena he practicado un par de postres y ¿Saben? Me han quedado bien y no tengo una batidora, pero esa compra tendrá que esperar por ahora no es posible. Recorro un par de pasillos, viendo que hay y bueno, siempre hay lo mismo pero no esta de mas echar un vistazo.

OMG, son las 3:30 pm ¡Olvide una capacitación online! Y sigo en el super, así que reviso unas cosas que me faltaban por comprar y paso a cajas para pagar, guardo mis cosas en las bolsas y voy de regreso a casa.
Llegando a casa, dejo las cosas en la mesa y me conecto a mi equipo de computo pero no funciona el micro ni la cámara y comienzo a fastidiarme un poco, así que dejo la computadora y mejor me conecto con mi celular y todo bien, aunque me duele la espalda y últimamente han sido días así; este home office ya no me gusta tanto, prefiero ir a la oficina. ¡En fin!

Regresando al tema de la capacitación, me siento un poco distraída entre que escucho la conferencia, Cremino empieza a rasgar la puerta “pide salir” y no lo voy a sacar porque eso significa que va a querer estar conmigo o husmeando y cuando hace eso normalmente es con mi nochebuena y ¡No me gusta! Lo regaño enseguida, debe aprender a respetar las cosas de la casa, además eso también implica que yo me encuentre mas distraída de lo normal.

De pronto, mi mamá me manda whatsapp y me pregunta: ¿Ya le ayudaste a Lupita? Y yo: Uff ¡Lo olvidé! y no pasan ni 5 minutos, me escribe Lupita: ¡Hola Ceci! Y le dije a Lupita, dame unos minutos me conecto y te paso la liga.
No les miento, me estaba volviendo loca: La capacitación seguía en mis manos libres y no podía hacer la sesión para ayudar a Lupita.

¡Help me!

Mau, me ayuda con la sesión para pasarle la liga a Lupita y quedó al 100% para que pudiera compartir pantalla, grabé la explicación y le preguntaba a ella si tenía dudas, pero me dijo que no. Mientras tanto, seguía escuchando la capacitación pero en definitiva: totalmente distraída del tema y me sentí desconectada.
Después de todo este caos y todo por no recordar lo que tenía pendiente finalizó la capacitación a las 8:30pm ¡Ya me había cansado! La espalda me volvía a doler, la vista la sentí cansada y sí, terminé fastidiada, por lo tanto opté por darme espacio ¡Era necesario! Así que, le mandé whatsapp a mi hermano y le pregunté: ¿Van a jugar?
Mi cuñada, mi hermano, su amigo Richard y yo tenemos un scuad en Pubg y normalmente jugamos por las noches para “distraernos un poco” y reír, no saben jajaja ¡Es divertido!
Anteriormente, hace unos 2 años me rehusaba a jugar pero por una u otra cosa me convencieron y ¡Aquí estoy!

Perdí la noción del tiempo, son mas de las 10:00 pm de la noche, tengo hambre y sueño, justo en este momento pienso en que daría lo que fuera por estar con mi familia, tener una charla amena, reír con mamá, disfrutar de esos momentos que solo con ellos ¡Son los mejores!
Aun no es posible ir y tendré que esperar un poco mas.

Para mitigar un poco el hambre, voy a preparar un café y lo voy a acompañar con un pan ¡Ya es tarde! Cremino quiere salir, voy y abro la puerta ahí esta él, tan esponjadito y tan hermoso como siempre ¡Amo a este gato! Jamás imaginé amarlo tanto.
Lo cargo, le digo palabras bonitas y tal vez él piense que estoy loca, ¡no importa! Antes de que se enfade, lo abrazo un poco mas y lo saco un ratito para que este en la sala.

Me siento en la silla ¡Es momento de tomar café! Pero antes de que finalice el día, aprovecho para platicar un momento con mi mamá y bueno, sinceramente ¡Ya es otro día! ¿Qué? ¿En qué momento dieron las 12:15 am? ¡No, por favor!
Me despido de ella, mañana nos volveremos a escribir o mejor dicho al rato ja ja ja.

¡Necesito dormir! Así que, cargo a Cremino para llevarlo a su camita, quiere seguir afuera pero ya no es posible, le doy un besito y las buenas noches.
¡Estoy cansada! Ha sido un día de locos, mañana, será una nueva oportunidad para lograr nuevas cosas y muy fregonas, ¡Yo puedo!
Me pongo mi pijama de monstruo, me lavó mis dientes y mi cara.

¡Por fin! Me acuesto en la cama y antes de quedarme dormida, doy vueltas muchas vueltas hasta que logró acurrucarme… A pesar de que ya tengo sueño, sigo pensando: La comida de mañana, que pendientes tengo y en no olvidar NADA.
Hasta que Mau me dice: ¡Ya, relájate! Me da un besito y me dice: Mañana será otro día, descansa y no olvides que te amo mucho. ❤

“Que lo que tenga que pasar, pase contigo”
“Los gatos primero te roban el corazón, luego la cama, el sofá, la comida”

4 respuestas a “Lunes: Un día a la vez

  1. Gracias por dejarnos entrar a uno de tus días. Por dejarnos ser una plantita de tu casa y verlo todo, o dejarnos estar sentaditos en tu librero o mueble de TV y estar quietecitos contemplando tu alegre caos de home office. Gracias por dejarnos ser parte de esta página de tu diario. Te extraño y veo que eres feliz, y eso me llena.

  2. Me encanta cada detalle y te juro que pude escuchar al señor que compra fierro viejo 😂
    Gracias Ceci por compartirnos esto. Te extraño mucho y deseo que pronto puedas estar con tu familia, se cuanta falta de hacen 🙌🏼🥰 Te quiero montones !

  3. Gracias por compartir parte de tu día a día en esta cuarentena, me suenan familiar muchas cosas, más de lo qué pasa en la calle, los tamales, el fierro viejo, el gas, el agua, los perros de los vecinos! En fin y eso que solo me quedo en casa una vez cada quincena eso pasa, no quiero imaginar un mes completo jajaja ok no!
    Ojalá y esto pase pronto y tengas esas platicas y risas con tus seres queridos y aunque no queramos estamos a la distancia, pero juntos !!!
    Cuídate mucho, saludos a Mau y a Cremino !!!
    Vic 🤗

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